María Fernanda Guzmán Valencia, joven de 26 años originaria de El Retiro, Antioquia (Oriente antioqueño, Colombia), falleció en el desierto de Arizona mientras intentaba llegar a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades económicas.
Según reportes, Guzmán llamó a su familia el 10 de junio indicando que se sentía mal y que el grupo con el que cruzaba pensaba dejarla atrás por temor a la Patrulla Fronteriza.
Voluntarios de grupos humanitarios la buscaron durante varios días usando coordenadas de su teléfono. Su cuerpo fue encontrado el 14 de junio bajo la sombra de un árbol en un lecho seco del desierto en el condado de Maricopa.
Su familia inició una campaña de recolección de fondos (GoFundMe) para cubrir los gastos de repatriación del cuerpo, funeral y deudas del viaje (alrededor de 20 millones de pesos colombianos).
“Hoy no pedimos por un sueño, sino por la posibilidad de despedir con dignidad a una joven que salió en busca de un mejor futuro y nunca pudo regresar a casa”, expresaron sus familiares a través de la campaña de apoyo.
La tragedia resalta los peligros extremos de las rutas migratorias en el desierto de Sonora.



