Autoridades identificaron a dos mujeres mexicanas originarias de Puebla entre las seis personas halladas sin vida en el desierto de Arizona, tras ser presuntamente abandonadas por coyotes mientras intentaban cruzar la frontera en busca de una mejor vida.
Las víctimas fueron identificadas como Araceli Vázquez Salas y Mónica Luna Falcón, ambas de Huauchinango, Puebla.
Formaban parte de un grupo de seis migrantes, compuesto por cuatro mujeres y dos hombres, que pagaron a traficantes de personas para ingresar a Estados Unidos.
Según reportes, los coyotes los abandonaron en el árido desierto, donde sucumbieron por las extremas condiciones.
Araceli y Mónica dejaron sus comunidades en la Sierra Norte de Puebla con el sueño americano. Una de ellas planeaba reunirse con su esposo en EE.UU. El resto del grupo también falleció en la misma zona.
Arturo Cruz, director de Protección y Atención a Migrantes de Puebla, confirmó que se coordinan con el Consulado de México y la Secretaría de Relaciones Exteriores para la repatriación de los cuerpos.
Así mismo, permanece la preocupación en las familias de la zona ya que un hermano de Araceli viajaba en el mismo grupo y su paradero sigue siendo desconocido; por lo que las autoridades mantienen comunicación forense para identificar si existen más víctimas poblanas.
Este trágico incidente resalta los peligros mortales de las rutas migratorias irregulares a través del desierto de Sonora en Arizona, donde las altas temperaturas, la deshidratación y el abandono por parte de guías humanos cobran numerosas vidas cada año.
Este caso se suma a las lamentables estadísticas de migrantes que pierden la vida en la frontera sur de Estados Unidos.



