Nixon Giovanni Pérez Paz, de 43 años, y su esposa Glendy Marisol González de la Cruz, de 25, fueron encontrados muertos a tiros el 21 de julio de 2026 en un cañaveral de San Andrés Villa Seca, Retalhuleu, Guatemala.
Sus cuerpos presentaban signos de tortura: fueron amordazados y tenían las manos y los pies atados. Junto a ellos hallaron viva a su hija de 14 meses, Giovanni, deshidratada pero recuperándose en un centro médico.
La pareja había huido años atrás de la violencia y pobreza en Guatemala.
Vivían en Overland, Missouri, con sus tres hijas. En marzo de 2025, ICE detuvo a Nixon mientras iba a trabajar en una furgoneta con su hermano Rolando. Lo arrestaron por presencia ilegal y lo deportaron. Glendy, con un caso de asilo activo, se autodeportó semanas antes de los hechos por miedo a la separación familiar y dificultades económicas.
Reportados desaparecidos el 20 de julio al salir a realizar trámites de una motocicleta, sus muertes han generado críticas a las políticas de deportación.
El hermano Rolando cuida ahora de las niñas y culpa directamente a la deportación: “Si inmigración no hubiera detenido a mi hermano, estarían vivos”.
La Policía Nacional Civil y el Ministerio Público de Guatemala investigan el móvil del doble homicidio sin sospechosos identificados hasta ahora. Se planea una vigilia en Overland el 2 de agosto.
El caso ilustra los riesgos que enfrentan deportados que regresan a entornos violentos.



