Una profunda conmoción y luto embargan a la comunidad hispana del condado de Clayton, tras confirmarse el trágico suicidio de un joven de 19 años. El doloroso hecho ocurrió pocos días después de que su madre fuera arrestada y deportada de manera expedita hacia México por las autoridades federales de inmigración.
El joven, identificado por su familia como Anthony Reyes, fue hallado sin vida el pasado fin de semana en su residencia en Jonesboro, dejando una carta de despedida en la que describía el “vacío insoportable” y la desesperación absoluta de ver a su familia fracturada de la noche a la mañana.
Anthony se habría visto presionado por convertirse en el sostén familiar
La tragedia comenzó a gestarse a mediados de julio, cuando la madre de Anthony, María Reyes, una trabajadora del sector de la limpieza que residía en Georgia desde hacía más de 15 años, fue detenida por la policía local del condado de Clayton durante una parada de tráfico por una infracción menor.
En cuestión de 72 horas, María fue trasladada a un centro de detención en el sur de Georgia y expulsada del país hacia la frontera con México, sin que sus hijos tuvieran la oportunidad de despedirse formalmente de ella.
Anthony, quien nació en los Estados Unidos y dependía emocional y económicamente de su madre mientras cursaba sus estudios, cayó en un cuadro de depresión severa tras la expulsión de María. Familiares relataron que el joven se sentía completamente desamparado al verse obligado a asumir la jefatura del hogar y el cuidado de sus hermanos menores en un ambiente de constante zozobra.
Desde la ciudad fronteriza de Nuevo Laredo, México, una devastada María Reyes expresó su desgarrador dolor en declaraciones a activistas locales:
“Este sistema me quitó mi vida allá, pero nunca imaginé que también le costaría la vida a mi hijo. Yo solo quería trabajar para darles un futuro. ICE no solo me deportó a mí, destruyó a mi familia para siempre y se llevó el corazón de mi hogar”, manifestó entre lágrimas.
Expertos en salud mental advierten que los jóvenes inmigrantes o hijos de deportados enfrentan altos riesgos de ansiedad, depresión y suicidio ante la incertidumbre y pérdida familiar. Este es el segundo caso de esa índole en Georgia, luego que Eliel José (19 años) en Atlanta, quien se quitara la vida en junio de 2026 tras la deportación de su padre a México por una infracción de tránsito.
Organizaciones como la American Psychological Association destacan el estrés traumático en familias separadas por ICE.
La familia del joven de Clayton busca apoyo financiero para poder enviar su cuerpo a México, donde irán sus hermanos menores se trasladarán tras su fallecimiento.



