Ricardo Hernández Navarrete, un estudiante de 18 años de las Escuelas Públicas de Chicago, vivió el mejor día de su vida este martes al ser liberado de la custodia federal de inmigración, logrando llegar a tiempo para su ceremonia de graduación en la escuela secundaria Mather High School.
El joven futbolista y su madre, refugiados de Colombia desde 2022, fueron detenidos sorpresivamente en marzo pasado durante una cita de rutina de su proceso de asilo.
Ambos pasaron dos meses en centros de detención de Kentucky, separados y encadenados, lo que desató una ola de indignación en su comunidad escolar. Entrenadores y compañeros organizaron protestas y ayunos exigiendo justicia.
Tras una intensa presión social, un juez federal otorgó la fianza permitiendo su traslado inmediato desde Kentucky hacia el área de Chicago.
Ricardo, quien ya tiene una beca deportiva asegurada en Truman College, pudo celebrar su logro académico junto a sus seres queridos. Aunque la familia aún enfrenta el proceso legal de asilo, hoy celebran el triunfo de la libertad y la educación.



