La visita del presidente Donald Trump a la escuela secundaria Wheeler el miércoles por la tarde generó una fuerte reacción, con cientos de manifestantes desafiando el intenso calor del verano para expresar su férrea oposición.

La parada presidencial puso de relieve al condado de Cobb como un campo de batalla crucial, atrayendo tanto a simpatizantes entusiastas como a grupos de oposición organizados.
A lo largo de las aceras cercanas a la escuela, distintos grupos activistas organizaron manifestaciones pacíficas desde la madrugada del miércoles.
El Comité Demócrata del Condado de Cobb y las secciones locales de Indivisible Cobb coordinaron una manifestación bajo el lema “No a los Reyes”, criticando duramente a la junta escolar, controlada por los republicanos, por organizar lo que calificaron de “farsa partidista” dentro de una escuela pública.
Según la cobertura de 11Alive News, una multitud de entre 100 y 200 manifestantes portaba pancartas que criticaban diversas políticas de la administración actual.
Manifestantes corearon consignas como “Donald no es bienvenido aquí” y criticaron el uso de una escuela pública para un acto político, las políticas migratorias, la guerra en Irán y el propio Trump. No obstante, la Junta Escolar de Cobb County defendió la visita como oportunidad para destacar los logros educativos.
El evento subraya las divisiones políticas en Georgia, un estado bisagra, donde el apoyo a Trump convive con fuerte oposición progresista.



