La tragedia golpeó dos veces en el Centro de Procesamiento de ICE de Adelanto, en el condado de San Bernardino, California, en cuestión de días.
El 25 de febrero de 2026, Julio César Peña, de 48 años, residente de Glendale, con enfermedad renal terminal, antecedentes de infarto y derrame cerebral, falleció en su domicilio pocos días después de que ICE lo liberara inconsciente del centro.
Arrestado el 8 de diciembre de 2025, Peña sufrió otro derrame cerebral mientras estaba bajo custodia, fue hospitalizado esposado y vigilado, y posteriormente enviado a casa sin el seguimiento médico adecuado. Su familia y su abogado acusan al centro de ignorar sus necesidades médicas documentadas.
Dos días después, Alberto Gutiérrez Reyes, de 48 años, falleció el 27 de febrero en el Centro Médico Global Victor Valley, aún bajo custodia de ICE, tras reportar dolor en el pecho y dificultad para respirar.
Este caso, considerado la novena muerte conocida bajo custodia de ICE este año, llevó al gobierno mexicano a exigir una investigación “inmediata y exhaustiva” sobre las condiciones y la responsabilidad.
Adelanto, un centro administrado por GEO Group y plagado desde hace tiempo de denuncias de negligencia médica, moho, comida en mal estado, agua contaminada y represalias, ha registrado muertes en 2025 y nuevas demandas este año por negación de medicamentos y enfermedades sin tratar.
Declaraciones recientes de detenidos y demandas judiciales describen fallas sistémicas que, según activistas, ponen en peligro a inmigrantes vulnerables.
Mientras las familias lloran y exigen reformas, estos casos consecutivos ponen de manifiesto el creciente escrutinio sobre la atención médica en este centro de detención ubicado en el desierto.



