Cientos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) comenzaron a prestar apoyo a las operaciones de la Administración de Seguridad del Transporte (TSA) en 14 de los principales aeropuertos estadounidenses a partir del lunes 23 de marzo de 2026.
El despliegue, ordenado por el presidente Trump y coordinado por el zar de la frontera, Tom Homan, se centra en las instalaciones más afectadas por el cierre parcial del gobierno, que ha dejado a la TSA con una grave escasez de personal.
Entre los aeropuertos afectados se encuentran Chicago O’Hare, Atlanta Hartsfield-Jackson, Nueva York JFK y LaGuardia, Houston Hobby y George Bush Intercontinental, Newark, Cleveland, Nueva Orleans, Pittsburgh, Phoenix y Fort Myers.
Los agentes del ICE no realizan controles de pasajeros; en su lugar, controlan multitudes, vigilan las entradas y salidas y patrullan las terminales para liberar a los agentes de la TSA.
Los viajeros se enfrentan a retrasos considerables. El Aeropuerto Internacional George Bush de Houston advirtió de esperas que superan las cuatro horas, y algunos informes indican que alcanzan las cinco horas o más.
Atlanta recomendó a los pasajeros llegar con al menos cuatro horas de anticipación, ya que se formaban largas filas fuera de las terminales. Otros aeropuertos registraron retrasos de dos a tres horas, aunque no todos los centros de conexión se vieron afectados.
Las autoridades indicaron que el apoyo del ICE es temporal mientras el Congreso resuelve el bloqueo de financiación.
Se insta a los pasajeros a consultar las alertas del aeropuerto en tiempo real y a prever tiempo adicional en sus planes de viaje.



