El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) ha flexibilizado discretamente varios estándares de detención en centros operados por contratistas privados, argumentando la necesidad de reducir la carga operativa de las empresas que gestionan el sistema de detención, que se ha expandido rápidamente.
Los cambios, confirmados en comunicaciones internas del ICE y difundidos por diversos medios, incluyen normas más flexibles sobre los tiempos de respuesta para la atención médica, los requisitos de servicio de alimentos y la proporción de personal por detención.
Entre los cambios clave se encuentran:
– Uso de inteligencia artificial para la comunicación, probablemente incluyendo informes o consultas médicas.
– Eliminación del estipendio mínimo de $1 por día de trabajo, así como la posibilidad de aumentarlo para los detenidos que participen en programas de trabajo voluntario.
– Tiempos de respuesta para la atención médica más flexibles.
– Reducción de los requisitos de servicio de alimentos y estándares nutricionales.
– Menor proporción de personal por detención (guardias y personal médico).
– Inspecciones menos frecuentes de los centros.
Las autoridades argumentan que estos ajustes ayudarán a los contratistas a gestionar el fuerte aumento de personas detenidas tras la campaña de deportaciones masivas del gobierno.
Los críticos, incluidas organizaciones de defensa de los derechos de los inmigrantes y algunos miembros del Congreso, condenaron enérgicamente la medida. Argumentan que flexibilizar los estándares podría deteriorar aún más las ya criticadas condiciones en los centros de detención y aumentar los riesgos para la salud y la seguridad de los detenidos.
La decisión se produce mientras el ICE continúa expandiendo su capacidad a través de contratistas privados como CoreCivic y GEO Group, en medio de demandas en curso y el escrutinio del Congreso por muertes y condiciones bajo custodia.



