El 14 de julio de 2026, cientos de personas se manifestaron en Maine para protestar por el asesinato de Johan Sebastián Durán Guerrero (también conocido como Joan Sebastian Guerrero), un colombiano de 26 años abatido por un agente de ICE el día anterior en Biddeford. Las concentraciones se registraron en Mechanics Park, frente a la oficina de la senadora Susan Collins y en el centro de detención de Scarborough, donde se corearon consignas como “No more ICE killings” y “Vote her out”.
Los manifestantes, entre ellos vecinos, activistas y candidatos políticos, exigieron una investigación independiente y el fin de las operaciones agresivas de inmigración.
Algunos testigos relataron haber visto al joven padre yaciendo en la calle tras los disparos.
El incidente ocurrió cuando agentes vigilaban una dirección relacionada con una orden de deportación; Durán Guerrero no era el objetivo principal, según el senador Angus King.
En su cuenta de X, el mandatario colombiano condenó duramente el hecho: “Lo que ha ocurrido en Maine es un asesinato a un colombiano, latinoamericano en manos del gobierno de los EEUU. Lo mataron por creerlo un ser inferior y sin derechos”.
Petro exigió acción jurídica inmediata del servicio exterior colombiano para que “los asesinos paguen por su homicidio”, y solicitó un mensaje oficial del presidente Donald Trump a Colombia.
Calificó la muerte como “víctima de estado” por persecución y exclusión, comparándola con violaciones prohibidas desde el Tribunal de Núremberg.
La Embajada de Colombia confirmó asistencia consular a la familia.
El caso, el segundo mortal en una semana con agentes de ICE, ha intensificado el debate nacional sobre las políticas migratorias.



