Un juez federal ordenó temporalmente al gobierno de EE.UU. no deportar a un testigo clave en el asesinato de Lorenzo Salgado Araujo, constructor mexicano de 52 años abatido por un agente de ICE el 7 de julio de 2026.
El juez Keith P. Ellison del Distrito Sur de Texas emitió la orden el lunes, prohibiendo la deportación o traslado de José Trinidad Rojas Pliego fuera del distrito mientras resuelve su petición de hábeas corpus.
Rojas Pliego era uno de los tres pasajeros en la van que conducía Salgado Araujo hacia una obra de construcción en Houston cuando ocurrió el incidente.
ICE alegó que Salgado “armó” su vehículo contra los agentes, justificando el disparo en defensa propia.
Rojas Pliego, junto con otro pasajero identificado como Daniel Tirado Pantoja y Víctor Hugo Salgado (hermano de la víctima), se encuentran actualmente recluidos en el Centro de Procesamiento de ICE de Montgomery en Conroe, Texas. Sin embargo, los testigos, incluidos Rojas Pliego y el hermano de la víctima, contradicen esta versión: afirman que los vehículos de ICE los acorralaron por los lados, dispararon sin provocación y no había agente frente a la van.
La medida se suma a la solicitud de la visa U a los 3 pasajeros de la van, para evitar su deportación express mientras se esclarece la muerte de Salgado
Abogados defensores de los derechos civiles presentaron una petición de habeas corpus denunciando que ICE pretendía expulsar del país de forma exprés a los testigos para desmantelar la investigación criminal y silenciar sus testimonios.
Ante la gravedad del incidente y la colaboración de los testigos, la fiscalía local ha iniciado los trámites para otorgarles la Visa U, un amparo legal reservado para víctimas y testigos de delitos graves dentro de los Estados Unidos. El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) comunicó formalmente que acatará la orden del juez y mantendrá al testigo en suelo estadounidense mientras se evalúa el caso.
Salgado Araujo, padre de tres hijos y residente en EE.UU. por 35 años, no era el objetivo de la operación. Los agentes buscaban a unos ciudadanos de origen guatemalteco.
El caso ha generado protestas y escrutinio por falta de cámaras corporales en los agentes.



