El Centro de Detención Stewart, ubicado en Lumpkin, Georgia, y operado por CoreCivic para ICE, se encuentra bajo escrutinio debido al elevado número de llamadas de emergencia al 911 registradas en los últimos meses.
Reportes periodísticos, incluyendo investigaciones de The Intercept y WIRED, documentan que el centro genera decenas de llamadas mensuales por emergencias médicas graves: convulsiones, traumatismos craneales, problemas cardíacos, intentos de suicidio y casos de “no respirar” tras uso de spray pimienta.
En períodos recientes se han registrado más de 15 llamadas al mes durante varios meses consecutivos, y en algunos lapsos anuales superan las 200 solicitudes de ambulancia.
El sistema de emergencias del rural Condado de Stewart se ha visto desbordado, obligando a pedir ambulancias de condados vecinos y generando demoras.
Tras la muerte de un salvadoreño como la vigésima segunda persona retenida por el ICE, organizaciones como El Refugio, que apoya a detenidos y sus familias, han vuelto a traer a la mesa preocupaciones sobre condiciones médicas y hacinamiento.

Amílcar Valencia, director ejecutivo de El Refugio, ha señalado un aumento en denuncias de negligencia médica y hacinamiento (unidades diseñadas para 60 personas llegan a albergar 90 o más). El Refugio continúa documentando estas situaciones a través de su línea de ayuda y visitas.
Por su parte CoreCivic e ICE afirman proporcionar atención adecuada.



