El gobierno de EE.UU. planea abrir un centro de detención con 528 camas en Alexandria, Luisiana, junto a un aeropuerto clave para vuelos de deportación.
La instalación, que podría estar operativa en agosto de 2026, busca agilizar la expulsión de familias migrantes y niños no acompañados al resolver problemas logísticos de traslados desde albergues.
Alexandria se posiciona como hub regional para el sureste.
Esta instalación permitirá que los estados del sur envíen detenidos rápidamente. Georgia, con su alta actividad migratoria y centros como Stewart y Folkston (uno de los más grandes del país), podría trasladar familias en 8-10 horas por carretera.
Otros estados cercanos incluyen Alabama, Mississippi, Texas, Arkansas, Tennessee y Florida, todos dentro de un radio práctico para envíos por tierra o coordinación aérea.
Será operada por una filial de LaSalle Corrections, empresa con historial de incidentes graves, incluyendo muertes de detenidos y violaciones sanitarias.
ICE la llama “área de preparación” con estancias cortas (máximo unos días), pero activistas temen detenciones prolongadas, falta de supervisión y riesgos para menores.
En 2025, el aeropuerto registró más de 4.400 vuelos de deportación. Esta expansión forma parte de una política de expulsiones más rápidas. Defensores advierten que familias podrían “autodeportarse” bajo presión.
La historia continúa desarrollándose.



