La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que el gobierno mexicano agotará todas las vías jurídicas y diplomáticas tras la muerte de Lorenzo Salgado Araujo, un ciudadano mexicano abatido por un agente de ICE en Houston, Texas, el 7 de julio de 2026.
Según el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Salgado Araujo, de 35 años viviendo en EE.UU., ignoró órdenes de alto durante un operativo migratorio, intentó embestir a un agente con su vehículo y chocó contra una unidad de ICE.
El agente disparó en legítima defensa, y el hombre falleció en el hospital tras ser herido en el abdomen. La familia rechaza esta versión.
Su hijo Ronaldo Salgado lo describió como un trabajador de la construcción sin antecedentes penales, que se dirigía a su empleo recogiendo a su equipo. Pidió una investigación independiente y preservación de evidencias, incluyendo videos del incidente.
Este caso se suma a una serie de muertes de mexicanos en operativos o bajo custodia de ICE durante el segundo mandato de Trump.
Sheinbaum enfatizó: “No podemos permitir el maltrato a nuestros hermanos” y prepara medidas consulares, posibles demandas y gestiones ante instancias internacionales.
El FBI investiga el caso como posible agresión a un agente federal.
Organizaciones de derechos migrantes exigen transparencia y cuestionan el uso de fuerza letal en operativos.
El consulado mexicano en Houston brinda apoyo a la familia.



