El Centro de Entrenamiento de Reclutas del Cuerpo de Marines de Parris Island, Carolina del Sur, recibirá a agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en sus puertas durante los días de bienvenida para las familias de los reclutas y las ceremonias de graduación esta semana.

Esta medida, confirmada por el Cuerpo de Marines, exige que los visitantes presenten una identificación válida que cumpla con los requisitos de la REAL ID, pasaportes estadounidenses o actas de nacimiento para acceder a la base.
El personal federal encargado de hacer cumplir la ley llevará a cabo controles más exhaustivos y verificaciones del estatus migratorio legal como parte de las medidas reforzadas de protección de la fuerza.
La medida ha avivado la discusión sobre medidas antiinmigrantes, con defensores y detractores
El calendario es preciso: los días de bienvenida para las familias se celebrarán de miércoles a viernes, y la ceremonia formal de graduación está programada para la mañana del viernes 3 de abril.
Esta será la primera reunión presencial del ciclo de entrenamiento de reclutas, que dura aproximadamente 13 semanas.
Un portavoz del Cuerpo de Marines enfatizó que, si bien el Cuerpo colabora habitualmente con socios federales en materia de seguridad, «esta es la primera vez en la historia reciente que las agencias federales encargadas de hacer cumplir la ley han apoyado las operaciones de acceso a la base en Parris Island en esta capacidad».
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) aclaró que el ICE “no realizará arrestos en la ceremonia de graduación del entrenamiento básico en Parris Island, Carolina del Sur”.
Aún no está claro si esta política se extenderá más allá de Parris Island.
El Centro de Reclutamiento del Cuerpo de Marines en San Diego no ha publicado ningún anuncio similar en su sitio web, y se desconoce si los controles del ICE se aplicarán a futuras graduaciones en otras bases o si continuarán a largo plazo en Parris Island.
Voces demócratas han condenado la presencia del ICE por considerarla irrespetuosa e innecesariamente punitiva. Los críticos argumentan que convierte un hito importante para los nuevos marines (muchos de familias con estatus migratorio mixto) en un puesto de control migratorio.
Las perspectivas republicanas y conservadoras apoyan las prioridades migratorias de la administración Trump, argumentando que las bases militares son propiedad federal con estrictos controles de acceso; las personas indocumentadas no pueden obtener legalmente las identificaciones REAL ID requeridas, por lo que los controles son una política coherente, no una discriminación.
Estos controles han reavivado el debate sobre la aplicación de la ley en materia de inmigración.



