En cortes de todo el país se asignan cada día decenas (a menudo cientos) de casos de migrantes a jueces individuales en lo que se conoce como “mega audiencias” preliminares (mega master hearings), que han registrado un incremento significativo este año.
Solo en junio se celebraron más de 1.300 audiencias migratorias de ese tipo, casi el triple que en junio de 2025, de acuerdo con el análisis de Mobile Pathways, una organización sin fines de lucro que rastrea datos de los tribunales de inmigración.
Al mismo tiempo, según los datos, los tribunales han recortado drásticamente el tiempo que muchas personas tienen para preparar procedimientos migratorios complejos: de alrededor de seis meses a, con frecuencia, poco más de un mes.
Ello ha incrementado de forma alarmante la tasa de inasistencia a las audiencias: se duplicó pasando del 20% a inicios de 2025 al 40% en junio de 2026, lo que ha promovido un fuerte aumento en las órdenes de deportación en ausencia.

Abogados y defensores advierten que estas audiencias masivas, con poco aviso, dificultan que los migrantes encuentren representación legal o preparen sus casos, elevando el riesgo de órdenes de deportación automáticas.
La administración defiende la práctica como una forma de reducir el enorme retraso de más de 3 millones de casos pendientes.



