En una sesión nocturna inusual que terminó en la madrugada del viernes 27 de marzo de 2026, el Senado de Estados Unidos aprobó por unanimidad un paquete de fondos para la mayor parte del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El acuerdo financia a la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA), la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), la Guardia Costera y otras agencias clave, pero deja fuera las operaciones de cumplimiento migratorio del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y parte de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).
El cierre parcial del DHS, que comenzó el 14 de febrero tras un impasse presupuestario por la aplicación extrema de las políticas migratorias, ha generado largas filas en aeropuertos, agentes de la TSA trabajando sin pago y disrupciones en viajes durante la temporada alta de primavera.
Demócratas se negaron a financiar en pleno el DHS sin reformas a ICE, especialmente tras incidentes que involucraron a ciudadanos estadounidenses.
El paquete no incluye las reformas exigidas por los demócratas ni fondos para las operaciones de deportación de ICE. Ahora pasa a la Cámara de Representantes.
El presidente Trump anunció que firmará una orden ejecutiva para pagar inmediatamente a los agentes de la TSA.
El acuerdo busca aliviar el caos aeroportuario, aunque el debate sobre inmigración queda pendiente para futuras negociaciones.



