Los tribunales de inmigración de Estados Unidos han comenzado a celebrar audiencias masivas (también llamadas “megaaudiencias maestras”), una nueva estrategia destinada a reducir la enorme acumulación de más de 3 millones de casos y agilizar los procesos de deportación.
En estas sesiones, un solo juez de inmigración puede atender entre 100 y 180 casos a la vez, a menudo con muy poco tiempo de notificación y preparación con antelación, lo que hace que a menudo pocos abogados estén presentes en las sesiones.
Esta práctica se inició en ciudades como Chicago, Boston, Dallas, Massachusetts, Nueva Orleans, entre otras, con planes de expansión.
Debido a la velocidad con que se abordan una enorme cantidad de expedientes (al menos 100 en poco más de 2 horas), muchos casos originalmente programados para 2027-2029 se llevarán a cabo a lo largo de este año.
Defensores y abogados de inmigración critican este enfoque, argumentando que presiona a los inmigrantes (especialmente a aquellos sin abogado) a renunciar a sus derechos o a faltar a las audiencias, lo que resulta en órdenes de deportación rápidas en ausencia.
La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) y organizaciones como el Centro Nacional de Justicia para Inmigrantes advierten que esta práctica socava el debido proceso.
El Departamento de Justicia, bajo la administración Trump, defiende la medida como un paso necesario para reducir las demoras en el saturado sistema de tribunales de inmigración.



